jueves, 31 de julio de 2008

Viaje a Irlanda

Teníamos ganas de recorrer el país Esmeralda, nos atraía el paisaje, el clima y la historia política. La única pega era un paisaje que creíamos se parecía mucho a la vecina Escocia, pues la habíamos visitado hacia unos años, pero esta fue la gran sorpresa del viaje. Ahora podemos decir que no tienen nada que ver, Irlanda es diferente, es... increíble.

Preparativos:
  • Papeleo: evidentemente no hace falta pasaporte para los ciudadanos europeos, aunque a nosotros nos gusta llevarlo por si perdemos el DNI.

  • Moneda: Irlanda se encuentra dentro de la zona euro, por lo tanto no hay ningún problema, la cosa se complica cuando te mueves alrededor de Derry y Belfast, en Irlanda del Norte, como no hay fronteras rápidamente pasas de utilizar euros a libras. Nosotros sacamos las libras directamente del cajero una vez allí; os cobraran comisión evidentemente pero no tan abusiva con en los sitios de cambio turísticos.
  • Clima: el clima es muy variable, llueve durante cinco minutos (cae granizo como nos paso a nosotros) y de repente para. Por lo tanto es necesario ir preparado con ropa de abrigo e impermeable. También deciros que el tiempo que hemos tenido en nuestras vacaciones ha sido bueno en general, con ratos de sol.
    Si os movéis por la zona occidental y al norte encontrareis que hace mucho viento, y cuando decimos mucho queremos decir que hay lugares en los que ya te puedes reír de la "tramuntana"... lugares con especial intensidad son Clifden, Malin Head y Giant's Causeway.


  • Itinerario: típica vuelta a la isla comenzando por Belfast y pasando por Dublin, Cork, Kinsale, Clonakilty, Bantry, peninsula Dingle, Galway, Cifden, Donegal, Derry, península Inishowen hasta Malin Head (el punto más septentrional de Irlanda), Giant's Causeway y cerrar el anillo otra vez en Belfast.


  • Transportes (precio por persona):
    - Vuelo Barcelona-Belfast (Easyjet): 87.31 €
    - Alquiler de coche 10 dias (Autoeurope): 192.29 €
    - Gasolina sin plomo: 187,43 €
    · Precio sin plomo: desde 1.12 € hasta 1.23 €
    · Precio gasóleo: desde 1.20 € hasta 1.29 €

    *El alquiler de coche y la gasolina es el total y no por persona


Alojamientos:
Durante la temporada de Semana Santa los Bed&Breakfast tienen un precio más o menos parecido en toda la isla, unos 35 € por persona y noche, pero en las ciudades principales este precio puede subir considerablemente dependiendo de la comodidad y la ubicación. En su página web encontraréis más información.

Hay dos compañías de albergues (Independientes y afiliados a Youth Hostel Internacional) los precios van sobre los 14-17 € por persona y noche, hay de todo pero generalmente cualquiera de las dos opciones son buenas, están equipados y son confortables.

Nos gustaron especialmente:
  1. Sandrock Holiday Hostel: situado en Malin Head (península de Inishowen) es un albergue agradable y muy tranquilo regentado por una simpática pareja de anbuelitos que os atenderán en todo lo que necesitéis. El albergue dispone de habitaciones con literas que tendréis que compartir, pero las vistas al mar desde la sala de estar y desde las habitaciones no tienen precio.

  2. P.K. Lodge: cerca de la localidad de Skibbereen, en el sur de Irlanda, es un B&B muy confortable llevado por una família muy viajera y enamorada de España.

  3. Blue Stack Donegal: youth hostel de reciente inauguración con la única pega de estar un poco distante de la ciudad de Donegal.
Algunas recomendaciones:
Durante la época de Semana Santa encontraréis que en las ciudades principales ,Dublin y Belfast, hay mucha gente y por lo tanto sería buena idea reservar con antelación el albergue o B&B, nosotros no encontramos sitio en el albergue de Belfast y tuvimos que buscarnos una alternativa lejos de la ciudad pues todo estaba atestado. En el resto de la isla no encontraréis gran problema para encontrar dónde pasar la noche, haciendo uso de los múltiples B&B que encontraréis en ciudades y pueblos o en cualquiera de los Hostels. De hecho nosotros estuvimos en el albergue de Donegal sin más compañía que la de un chico de Francia que trabajaba por allí.

Si alquiláis un coche y tenéis pensado moveros por la isla procurad que sea pequeño. Las carreteras son muy pequeñas y los irlandeses conducen haciendo alarde de una pericia impresionante y a una velocidad espectacular por calzadas donde apenas cabe un coche. ¿Seréis tan hábiles como ellos?

¿Qué cambiaríamos y qué es imprescindible?
Puede que el peor inconveniente de esta época sea el frío pero también se agradece viajar en Semana Santa pues dispondréis de la isla para vosotros solos.

Como puntos fuertes destacamos:
  1. Ruta desde Cork a Galway pasando por el sur, pues el paisaje que encontraréis es espectacular.

  2. No dejéis de visitar la península Dingle: playas de arena blanca, prados verdes y solitarios, antiguas casitas de piedra...

  3. Visitad la península Inishowen e intentad llegar a Malin Head, el punto más remoto-septentrional de la isla, un paraje donde da la sensación de que no pasa el tiempo y que alberga maravillosos paisajes desolados, abruptos y continuamente barridos por un viento incesante...

  4. Finalmente visitad Belfas, respirad Belfast, vivid Belfast; murales pintados en las desgastadas paredes de la ciudad, telones de acero entre barrios... en definitiva esta ciudad es una cicatriz o aún peor, una herida sin sanar.

    Cuando llegamos a Belfast coincidió un lluvioso domingo de Pascua lleno de manifestaciones pro-irlandesas: gente uniformada al más puro estilo paramilitar seguidas de un mar de famílias llevando retratos de difuntos, y es que en realidad no ha pasado tanto tiempo desde todas aquellas atrocidades que desolaron la ciudad, los cementerios repletos de banderas, emblemas y tumbas cerradas a temprana edad dan fe de ello.

Como cambios en la ruta:
  1. Durante el trayecto tuvimos que decidir si visitar The Burren o los acantilados de Moher... el Burren es bonito pero por el recorrido hemos visto mejores paisajes, por contra nos perdimos estos maravillosos acantilados.

  2. Nos hubiera gustado visitar las islas Aran, pequeñas islas con un encanto muy particular... pero por falta de tiempo no pudimos alcanzarlas. Una lástima.

Algunas fotografías:





lunes, 21 de abril de 2008

Viaje a la India

India, un país que se presentaba místico y cargado de aventuras... comenzamos la idea del viaje teniendo como primer gran objetivo visitar la Fundación Vicente Ferrer (en Anantapur) y como segundo llegar a tantos rincones y culturas como nos permitiera todo el mes de agosto.

¿Quienes participamos de la aventura? Siempre viajamos Àlex y yo solos, pero esta vez decidieron acompañarnos también otra pareja; Noe y Alex.

¿Cómo lo planeamos? El viaje lo realizamos durante el mes de agosto del 2007 (del 1 al 30). Decidimos hacer casi toda la ruta en tren, ya que es la mejor manera de ver la realidad del país... y la más barata. Sólo substituimos los tramos más largos por vuelos en compañías locales de bajo coste.

Preparativos:

  • Papeleo: un punto un poco caótico... cómo hacerse con un visado de la India. No esperéis que el consulado de Barcelona conteste a vuestras llamadas, nosotros no conseguimos contactar y tampoco intentamos ir (muchas experiencias que recogimos de Internet relataban lo mismo y desistimos rápido). Finalmente optamos por la embajada de Madrid utilizando concretamente la opción de enviar por correo todos los datos que solicitan; de esta manera no tendréis ningún problema.

    ¡¡Cuidado!! Si lo dejáis para el último momento puede que encontréis una saturación en la demanda de visado... según experiencias que leímos han llegado a tardar meses en entregarlo. Algunos viajeros han acabado por ir a bucarlo directamente a la embajada. A nosotros nos tardó un par de semanas aproximadamente.

    Siguiendo sus indicaciones, para obtener el visado turístico entregamos toda la documentación mediante un paquete "Postal Express" de correos que contenía el formulario de solicitud, tres fotografías tipo DNI, pasaporte original, pago de 50 € en giro postal (No en metálico) y otro sobre "Postal Express" para que devuelvan los pasaportes junto con el visado.

    También tendréis que tener en cuenta que si queréis entrar en el territorio del Sikkim deberéis solicitar un permiso especial, aunque también se puede solicitar una vez en la misma India, justo antes de entrar en el territorio. De cualquier manera, antes de salir informaros bien sobre la situación y requisitos de este permiso.

    Podréis encontrar toda la información sobre visados en la misma página de la embajada de la India.

  • Vacunas: el riesgo de contraer enfermedades es elevado, alguna persona de casi todos los grupos que hemos conocido viajando por libre se han puesto enfermas... y nosotros no fuimos la excepción; dos de cuatro nos pusimos enfermos (hasta 40 de fiebre, diarreas, vómitos...) Por tanto, es muy importante que os vacunéis siguiendo las instrucciones del médico de prevención antes de ir y deberéis hacerlo con tiempo; uno o dos meses antes de la salida.

    Aún así, habiendo tomado todas las precauciones posibles, el cambio de comidas puede hacer que lo paséis muy mal, así que llevaos un pequeño botiquín con los medicamentos más comunes y no estará de más algún antibiótico (nosotros acabamos con ellos!).

    Una vez allí podréis comprar también medicamentos en las farmacias (a un precio bastante caro) y aprovechar los servicios de médicos que, según nos comentaron otros grupos, son bastante competentes.

    Más info en la página de la generalitat: Vacunas y viajes

  • Moneda: la moneda es la rupia india, nosotros viajamos con euros y una vez en el aeropuerto de llegada cambiamos una pequeña cantidad para los primeros gastos (los cambios en aeropuertos siempre son caros). Después podréis encontrar multitud de casas de cambio en cualquier pueblo que sea mínimamente turístico, éstas son las que mejor lo ofrecen. Debéis evitar bancos y hoteles para hacer cambio de moneda, pues es mucho más caro.

    Para los que penséis llevar dinero de plástico debéis saber que no hay muchos bancos fuera de las principales ciudades; aún así en algunos (y remarcamos algunos) restaurantes y hoteles os dejarán pagar con tarjeta.

    Las iniciales para hacer el cambio con Google son INR: 1€ to INR da 1€ = 58.1031271 indian rupees

  • Clima: durante agosto el clima varía mucho dependiendo de los lugares por los que os mováis... si vais a la costa oeste (Mumbai, Goa...) los monzones son muy frecuentes y por tanto no tendréis mucho frío, pero hará falta alguna prenda de manga larga, sobretodo por las noches. En el interior y al sur (Hampi y Anantapur) el clima es mucho más suave y no se pasa ni frío ni calor, por tanto ropa de verano. En el norte (Rajasthan) el calor es muchas veces asfixiante, sobretodo en la capital... en Delhi recordamos mucho bochorno; fuera de esta ciudad se está mucho mejor.

    No conviene llevar mucha ropa cuando se viaja por la India, pensad que una vez en el país podréis comprar mucha, a muy bajo precio y preparada generalmente para soportar con más comodidad sus temperaturas. Además, muchas veces os la harán a medida. Pushkar y Hampi son buenas zonas donde hacerse con ropa.

  • Itinerario: en principio preparamos una ruta enorme que seguia Mumbai, Goa, Hampi, Anantapur, coger avión en Bangalore y llevar a Delhi para entonces recorrer Jaisalmer, desierto del Thar, Jodhpur, Pushkar, Jaipur, Agra y Varanasi donde coger otro vuelo interno que nos llevara de nuevo a Mumbai para finalmente volver a casa. Pero no. No pudo ser así, pues un lamentable accidente (del que Vanessa lleva seis meses tratándose) lo impidió justamente en la puerta de la estación de autobuses que nos llevaría a Agra a ver el Taj. Total, que finalmente nos queamos en Jaipur y desde allí cogimos un tren para bajar a Mumbai.

  • Transportes (precio x persona):
    - Vuelo Barcelona-Mumbai (Finnair): 686 €
    - Vuelo Bangalore-Delhi (SpiceJet): 2424 INR
    - Vuelo Varanasi-Mumbai
    (SpiceJet): 5224 INR
    - Trenes: son muy MUY económicos; como ejemplo el viaje Jaipur-Mumbai (1.159 Km) en Sleeper Class sale por 389 INR por persona.

El viaje:

El viaje comienza realmente cuando sientes el avión aterrizando en Mumbai; comienzas a ver un mar de barracas que no se acaba nunca salpicadas por edificios que parece que vayan a caerse en cualquier momento... es en ese instante en el que te das cuenta de la maravillosa idea que tuviste un buen día mientras, sentado en la comodidad de tu casa decidiste descubrir la India.

El aire pegajoso y enrarecido que se respira una vez en tierra es el segundo punto clave que te hace sentir que has cometido una temeridad y hace que te plantees el hecho de que aún quedan treinta días por delante.

El recorrido en taxi des de el aeropuerto hasta el hotel ya no deja lugar a dudas; te adentras en un mundo de cláxons, tráfico irrespirable, pobreza en el máximo esplendor allá donde miras, el perfume del mercado de pescado que pasa por el lado izquierdo, gritos de peatones, niños jugando con la basura de la calle... y es que por mucho que hayas leído, por muchos documentales que hayas visto y por mucho que te intenten concienciar, el impacto es tal que l primer día, junto con la mezcla del "jet-lag" te escondes en la habitación del hotel, por muy cutre y maloliente que sea (ni en eso tuvimos suerte...).

Segunda etapa, la adaptación: después de unas horas en el hotel, mientras uno de nosotros se escondía literalmente en la habitación, el resto decidimos salir a explorar los alrededores. Llegamos a un mercado, con la dificultad añadida de socabones, coche, animales y personas que vamos sorteando por el camino. Compramos cuatro frutas y enseguida nos damos cuenta de que lo mejor será volver e intentar asimilar todo lo que hemos vivido en las primeras horas que llevamos en el país.

Al día siguiente comienza el viaje propiamente dicho, intentamos huir de Mumbai tal y como teníamos planeado y nos dirigimos a la estación de tren para comprar los billetes a Goa. Hay que decir que es una tarea complicada ya que continuamente nos querían estafar. A esto te acabas acostumbrando, pero siempre hace que cualquier cosa que quieras hacer sea un mundo: has de pelear por conseguir unos billetes de tren, un taxi, comida, ropa, información...

Finalmente, con los billetes en mano, cogemos el tren. Ese viaje fue uno de los más largos que hicimos, en total unas 12 horas. Los trenes en india merecen un apartado especial (mirad más abajo).


Llegamos de noche a Goa y llovía mucho debido a los monzones. Acabamos en un hotelito a pié de playa que evidentemente estaba completamente vacío (agosto es temporada ultra-baja en esta zona).

Goa tiene fama de playas paradisácas, arena blanca, cocoteros... y suponemos que debe ser así en invierno, cuando es temporada alta, pero cuando es época de monzones las playas están completamente desoladas y los hoteles son muy solitarios, no hay mucho que hacer.

Los días que pasamos se podrían resumir en lluvia, lluvia, más lluvia y fiebre, mucha fiebre. Primero cayó Noe y al día siguiente Àlex, así que medio equipo fuera decombate en la primera semana; eso es comenzar con buen pié...

No paraba de llover y había mucha humedad, así que decidimos que lo mejor sería marchar en dirección Hampi, donde suponíamos que no llovería tanto.

Hampi resultó ser nuestra salvación y donde finalmente comenzamos a disfrutar del viaje, primero porque no llovía y segundo porque resultó ser un pueblo precioso, tranquilo y con gente encantadora. Estuvimos allí tres días, y en estos Àlex y Noe se recuperaron bastante, hasta nos encontramos con fuerzas para ir a una fiesta popular de un pueblo cercano... fu una experiencia impresionante, vivimos una procesión donde hombres y niños no paraban de bailar al son de la música.


En Hampi podreis encontrar muchos yacimientos arqueológicos, por unas pocas rupias cualquier conductor de rickshaw os hará un recorrido hasta que quedéis hartos. Si os animáis, también podéis alquilar unas motos y recorrer el lugar por vuestra cuenta.

Para salir de Hampi y dirigirnos a Anantapur alquilamos un coche con conductor ya que pensamos que después de tantos días enfermos Alex y Noe irian mejor en coche. Al llegar a Anantapur fuimos directamente a la Fundación pues la ciudad no tiene gran encanto.

Atención porque en la India, la fundación se conoce como Rural Development Trust (RDT), lo decimos porque si dais el nombre de la fundación a los conductores de rickshaws no sabrán qué es lo que les queréis decir; tenéis que nombrar RDT. La fundación no está muy lejos de la estación de tren o de la de autobuses. Con un rickshaw y unas 25 rupias llegaréis fácilmente.


La Fundación Vicente Ferrer, uno de los motivos principales de nuestro viaje y que comentaremos en más detalle un otro artículo. Tan solo decir que ha sido todo un acierto. Sólo ver la fundación y sus proyectos merece la pena el viaje a la India. Sus trabajadores y voluntarios son lo mejor y Vicente Ferrer... qué se puede decir de una persona tan maravillosa. Sólo comentar que aprovechamos una vez allí para apadrinar a nuestro niño, Dinesh, una pequeña personita de 3 añitos... y evidentemente lo fuimos a ver para celebrar que ja nos tenía como padrinos! Fue toda una aventura.

Os podréis alojar en la fundación durante unos tres/cuatro días mientras visitáis todos los proyectos; sólo debéis poneros en contacto con ellos mediante su página web. No hace falta que seáis padrinos para que os dejen acceder y disfrutar de las instalaciones, pero una buena manera de recompensar su esfuerzo es adquirir los productos que tienen en la tienda, ayudar a dar a conocer la fundación y evidentemente apadrinar una vez estéis allí.
Abuelas lavando un recién nacido en la maternidad, uno de los proyectos de la fundación

Para llegar a Delhi optamos por coger un avión en Bangalore, desde la fundación os ayudarán a encontrar billetes para coger un tren que os lleve o, si hay serte y un grupo que esté visitando la fundación sale aquel día, aprovecharán para llevaros.

Bangalore es una ciudad completamente diferente a las demás, es próspera y muy limpia; el centro de negocios a nivel internacional de la India. Sólo estábamos de paso para coger el avión dirección Delhi y no tuvimos tiempo de profundizar mucho más, pero seguramente resultaría interesante echar un vistazo a los rascacielos y las áreas comerciales. Es un cambio radical respecto al resto del país.

Al salir del avión en el aeropuerto de Delhi el calor asfixiante mezclado con la contaminación de la ciudad te da la bienvenida, estás en la capital. Delhi es una ciudad caotica como todas las grandes ciudades de la india, excepto Bangalore claro. Es un constante ir y venir de coches, animales, personas, basura... Nosotros no le encontramos mucho encanto, la única visita importante que queríamos hacer era al Red Fort y lo pudimos hacer al encontrarse cerrado pues faltaban unos días para la celebración de la independencia y todo lo cierran por cuestiones de seguridad.

Un día más tarde marchamos para Jaisalmer; el trayecto en tren directo desde Delhi es bastante largo pero merece la pena cruzar todo el territorio que los separa. Jaisalmer es una pequeña ciudad atrapada en el pasado, con pequeñas callejuelas, espléndidos ghats, antiguas havelis y en el centro una gran fortaleza coronando la pequeña montaña que forma el núcleo de la ciudad. Es la última ciudad antes de penetrar en el gran desierto del Thar, frontera de arena entre India y Pakistán, situado a unos 100 km.

En esta ciudad el tiempo pasa lentamente, muy lentamente... es por tanto un punto de tranquilidad en el viaje. Una imagen que nos viene a la cabeza cuando pensamos en esta ciudad de arena es la de pasear junto a los ghats al atardecer, mientras el viento arrastra unos cánticos procedentes de una pequeña capilla cercana.

Los ghats son un conjunto de escaleras que bajan hasta un lago sagrado donde realizar abluciones y ofrendas; casi todas las ciudades y pueblos tienen como mínimo uno.

Las havelis son casas típicas del norte de la India y el Pakistán, construidas en roca del desierto, con la fachada totalmente esculpida creando un efecto decorativo maravilloso.

Una de las actividades que podréis hacer en Jaisalmer (si no os conformáis con descansar...) es realizar una excursión al desierto del Thar. Todos los hoteles os ofrecerán. La nuestra consistió en dos días a camello a través del desierto, descubrir algunos poblados donde viven totalmente aislados, dormir en unas dunas de arena "mirando las estrellas" (por decir alguna cosa porque con el viento te tenías que tapar enterito si no querías comer arena mientra dormías). Realmente estuvo muy bien, pero acabamos hartos de camellos! En la siguiente imagen podéis ver una mujer de uno de estas aldeas perdidas del desierto preparando un buen té:


Después de la visita a Jaisalmer nos dirigimos hacia Jodhpur; la ciudad azul. Conocida con este sobrenombre debido al color de sus casas, que antiguamente pintaban de azul los bramanes; la casta más alta de la India.

Actualmente todo el mundo pinta sus casas de azul, dicen que es un repelente natural para mosquitos y que además las hace más frescas en verano, y es que Jodhpur es la ciudad india con más horas de Sol al año!

Jodhpur es una ciudad bonita, no hay tanta suciedad como en otras ciudades y se respira cierto encanto. Además el fuerte es una estructura impresionante y maravillosa del que recomendamos la visita... hasta disponen de audioguias en castellano, de manera que no os perderéis ningún detalle!!

Dejando atrás Jodhpur nos dirigimos a Pushkar, un lugar emblemáticamente místico debido a que es un pueblo sagrado, mágico. En Pushkar no podréis comer carne, ni beber alcohol y deberéis estar muy atentos si vais a los ghats, pues no dejan fotografiar y son muy rigurosos con los extranjeros, cansados suponemos, de que les hagan reportajes al más puro estilo National Geographic cada vez que van a realizar ofrendas o a hacer unas cuantas oraciones. Pushkar no es muy grande pero sí muy turística. Y lo entendemos perfectamente: es un lugar muy tranquilo, lleno de templos y personas interesantes y además podréis encontrar un montón de cosas que comprar a unos precios muy muy asequibles.

Una de las curiosidades es que tanto la carne como el alcohol y los huevos están prohibidos, pero no os será nada difícil probar el Special Lassi o Bhang Lassi. ¿Qué es? El lassi lo podréis encontrar por toda la India pues es una especie de yogur que se puede combinar con frutas... pero ¿qué tiene de especial el Special? pues que en vez de combinarlo con frutas lo hacen con hachís; el resultado os lo podéis imaginar, no?

Id con mucho cuidado si lo probáis, normalmente te dan a escoger entre pequeño, mediano, fuerte o extra-fuerte, no probéis el extra o podéis acabar muy mal... nosotros probamos el mediano y el fuerte y os aseguramos que el fuerte es muy MUY fuerte ;-) Y por cierto, no consideréis la idea de comprar drogas, hay penas de prisión muy severas si os cogen con ellas!!!


Ghats de Pushkar al atardecer

Después de un merecido descanso en Pushkar continuamos camino hacia Jaipur. Esta es una ciudad mucho más grande y efervescente que Jodhpur y seguramente eso mismo ha hecho que pierda encanto. Sólo encontramos interesante el observatorio y el palacio de la ciudad, pero en ningún caso son una visita obligada... no tuvimos tiempo de ver el Amber Fort y al día siguiente ya marchábamos hacia Agra a ver el Taj, pero las cosas se torcieron...

De buena mañana íbamos a la estación de autobuses con un ciclo-rickshaw cargado de mochilas hasta arriba. Todo parecía ir de maravilla cuando justamente en la puerta de la estación de autobuses el ciclo-rickshaw bolcó por culpa de un "pequeño" bache. La Vanessa quedó con su pierna justo debajo de los hierros del rickshaw y tuvo una rotura muscular del gemelo del que aún hace 6 meses que se está recuperando... eso acabó con el viaje; después de pasar por el hospital de traumatología de Jaipur nos encerramos en un hotel y hasta unos días más tarde no cogimos un tren que nos llevaría a Mumbai para volver a casa. Y hasta aquí llega el viaje y nuestro relato.

Alojamientos:

Aquí tenéis una lista de algunos de los hoteles donde nos alojamos, nuestra opinión y la dirección de contacto:
  1. Jaisalmer - Hotel Jeet Mahal: no lo teníamos reservado, el encargado del hotel nos asaltó justo al llevar a la estación y nos enseñó el hotel sin ningún compromiso (como siempre). Fue todo un acierto; tiene unas habitaciones muy confortables y muy bien decoradas, el trato con el cliente es muy bueno y como siempre te ofrecerán una ruta por el desierto del Thar. Habían dos tipos de habitacions: grandes (300 rupias) y pequeñas (150 rupias). De todas formas si al final coges la excursión siempre te hará una rebaja sin que le pidas nada... también cabe decir que ya te cobra suficiente por la excurisón, la nuestra de dos dias durmiendo en el desierto 1500 rupias (todo incluido).
    Es muy recomendable! Nosotros volveríamos.
    - Contacto: rag_roop17@yahoo.co.in
    rag_roop17@rediffmail.com
    9414760622

  2. Jaipur - Hotel Diggi Palace: es una antigua mansión colonial transformada en hotel, los jardines y restaurante son preciosos pero el servicio deja mucho que desear. Nos trataron fatal y nos hicieron sentir como pedigüeños por una habitación... teniéndola reservada!!! y todo por un error de ellos. En fin, las habitacions (o como mínimo las que nos dieron) eran muy pequeñas y hacían peste a humedad. En resumen, el hotel es muy bonito pero es lo único que tiene... y es caro pues nos cobraron 5235 rupias por dos noches. No volveriamos y no lo recomendamos. Aún así, si no os importa pagar esa cantidad para estar unos días en una tranquila y antigua casa colonial ya sabéis.

  3. Mumbai - Hotel New Bengal: un hotel céntrico y económico, cercano a la estación de trenes pero cuidado, en la página web no salen las imágenes reales del hotel, imaginad un hotel muy muy cutre porque de lo contrario os llevaréis una sorpresa. Los primeros dias nos acomodamos en unas habitaciones sin ducha y con pareces de madera al mejor estilo tipo zulo. Los últimos teniamos habitacions con ducha y la cosa mejoró pero tuvimos que pedir cambio de habitación por el olor a humedad...
    Podéis echar un vistazo a este vídeo donde se pueden ver las instalaciones del hotel.
    Es muy cutre pero económico y céntrico. Si volviéramos buscaríamos otra alternativa la verdad. (450 rupias sin baño y 750 con).
¿Qué cambiaríamos del viaje y qué es imprescindible?

Como puntos fuertes del viaje no os perdáis Hampi, la Fundación Vicente Ferrer, Jaisalmer y el desierto del Thar, Pushkar y Jodhpur.

Viajar en tren en Sleeper Class es fundamental para ver y vivir la sociedad india...

Probar un Special Lassi también será seguramente una experiencia inolvidable ;-)

Por contra no volveríamos a pasar por Delhi (a no ser que sea imprescindible) pues es una ciudad sucia, cara y con pocos atractivos.

Tampoco visitaríamos (en esas fechas) Goa, pues los monzones y el poco turismo dejan este lugar completamente desolado, viene a ser como Lloret de mar en invierno.

Compras:

En la India puedes volverte loco comprando, todo es muy económico y además podréis encontrar de todo... aquí tenéis unos consejos sobre dónde realizar vuestras compras:
  1. Si queréis comprar tapices hacedlo en Jaisalmer, está lleno, son económicos y lo más importante, no encontraréis tanta variedad más adelante.

  2. No compréis pinturas en miniatura en Jaisalmer, os cobrarán a un precio muy elevado. Es mejor que lo intentéis en Jaipur, en el palacio de la ciudad encontraréis muchas obras y de mejor calidad. Nosotros compramos en el mismo hotel de Jaipur a un precio muy económico y de una calidad muy buena.

  3. Comprad ropa en Hampi y Pushkar. Pensad que mucha de la ropa que hay en las tiendas de aquí viene de Pushkar... si aquí por unos pantalones os piden 30 € allí los encontraréis por 3 € si llega.

  4. Joyería y plata la podréis comprar también en Pushkar; el mismo caso que el anterior.

  5. Regatead, regatead y regatead sin miedo!!! Id a comprar a primera hora de la mañana, tienen la superstición de que si la primera compra del día no les va bien el resto del día tampoco, así que ofrecerán y aceptarán por norma general precios muy competitivos si sois los primeros.
Viajar en tren:

Viajar en tren por la India es cómodo y no muy difícil. A continuación os indicamos como hacerlo para no morir en el intento...
  1. Encontraréis viajeros que han reservedo sus billetes desde la página web IndianRailways, no os lo aconsejamos pues lo podréis hacer directamente en la India y os dará más flexibilidad en vuestro viaje. Pensad que viajar por este país os exige flexibilidad para hacer cambios de planes... además, es muy difícil reservar billetes pues a casi todo el mundo no le acepta la tarjeta de crédito; por tanto no os preocupéis.

  2. Asímismo si queréis hacer recorridos largos y que preveais que pueden ser concurridos por la poca cantidad de trenes (Delhi-Jaisalmer, Agra-Varanasi...) reservad con antelación una vez lleguéis a la India. En cualquier estación podréis comprar los billetes.

  3. Comprad en cualquier quiosco de la estación la guia "Trains At A Glance". Por unas pocas rupias tendréis el compendio de trenes, horarios y hasta los precios de TODOS los trenes de la India.

  4. Una decisión importante es la clase con la que se quiere viajar. No tengáis miedo de viajar en Sleeper Class, es la mas baja donde podréis reservar litera y escuchareis que hay hasta cucarachas pero la primera y segunda clase no se libran pues hemos escuchado que muchas veces salen del mismo aire acondicionado. Nosotros sólo tuvimos un par de veces y las mismas veces la peste de los lavabos fue insufrible pero viajas con pasajeros indios no-snobs y es mucho MUCHO más económica que la Second Class.

    La Sleeper Class no tiene aire acondicionado, tiene ventiladores y las ventanas se pueden abrir (cosa que va mal con los monzones porque el agua entra en los vagones...) pero el aire acondicionado de las otras clases es tan fuerte que el que duerme en la litera de arriba muchas veces se pone enfermo del frío... literalmente!!! Eso sí, es mucho más limpia la segunda clase que la Sleeper y lo comprobamos cuando nos cambiaron de la Sleeper a la Scond, pues si no hay sitio a veces te cambian a una clase superior.

    Eso sí, nunca cojáis la Unreserved 2nd class, es la clase más baja de todas, no admite reservas de billete y los indios se pelean y aglomeran en los asientos. No compréis nunca billetes para esta clase.

    Podréis ver imágenes de las diferentes clases del tren y un montón de información relacionada en www.seat61.com

  5. Si no habéis tenido suerte comprando vuestro billete porque no habían plazas y es urgente no os preocupéis aún tenéis una última oportunidad: hay una manera más cara de conseguir billete, decid que queréis un billete "TatKal" (se escribe y pronuncia igual en la India). De esta manera estaréis pagando todo el recorrido del tren, desde la primera estación hasta la última. Es más caro pero nosotros lo tuvimos que hacer una vez pues no cogíamos el vuelo... y no, no nos preguntéis a quién echan del tren o como se lo montan para meteros a vosotros si no hay plazas, porque no tenemos ni idea ;-)

  6. Por seguridad de las mochilas llevad con vosotros una pequeña cadena y candados, nosotros no llevábamos y no tuvimos problemas pero nunca se sabe... siempre dormíamos con las mochilas bajo la cabeza o abrazados a ellas. Pensad que en la Sleeper Class entran mendigos en las paradas de las estaciones, cosa que no pasa en las otras clases y por lo tanto deberéis tener las mochilas a la vista.

  7. Intentad reservar las literas de arriba para dejar las mochilas y en caso de que os molesten siempre podréis subir a dormir tranquilamente. Asimismo procurad no coger las literas del pasillo, son más pequeñas que las otras y hay mucha circulación de gente...

  8. Durante el trayecto os ofrecerán alimentos, la comida o cena así como agua, refrescos y té... el té es buenísimo!!!
Más info sobre trenes en http://www.indiamike.com


Algunas fotografías:

Ruta con camellos - Desierto del Thar


Turbante - Jodhpur Fort


Un descanso - Estación de tren de Mumbai


Paseo - Pushkar

domingo, 20 de abril de 2008

Viaje a Escandinavia: Suecia, Finlandia y Noruega

Siempre nos han atraído los lugares remotos (o, como mínimo, así nos lo parecía a nosotros el hecho de descubrir Lapònia) y en este caso durante el agosto de 2006 decidimos visitar Escandinavia; un pequeño viaje que duraría 18 días.

Concretamente decidimos hacer una visita al sur de Suècia y realizar un gran recorrido en coche por la zona de Laponia, incluyendo las islas Lofoten hasta la pequeña aldea de Å, por supuesto, sin perdernos el mítico Nordkapp (Cabo Norte); la punta más septentrional de Europa.

Quedáis invitados pues a repasar con nosotros lo que sería nuestra experiencia en busca del Sol de media noche!

Preparativos:

  • Papeleo: por Suecia y Finlandia no tendréis ningun problema si lleváis con vosotros el DNI y, aúnque Noruega no forma parte de la Unión Europea, podréis acceder a ella con el mismo documento.

    Aún así recomendamos llevar el pasaporte siempre, de esa manera si perdéis un documento siempre tendréis otro a mano y ningún problema para volver...

    En esta página encontraréis más información sobre los países que podéis visitar con el DNI.
  • Moneda: un pequeño inconveniente cuando se viaja entre estos tres países es que cada uno utiliza una moneda diferente; en Finlandia el euro, Suecia la corona sueca (SEK) y Noruega la corona noruega. Nosotros pedimos cambio en el banco por unas pequeñas cantidades de SEKs y de NOKs para hacer las primeras compras... Ecidentemente podreis sacar dinero de cajeros automaticos ( so pena de comisión claro ;-) )

    Cambio de moneda: puede que ya lo conozcáis, es muy utilizado, pero por si un caso os hacemos un repaso... es de mucha utilidad el mismo Google para hacer cambios de moneda, tan sólo hay que indicar qué se quiere cambiar en el buscador y él lo hace por tí:

    Introducid “1 € to NOK” en el buscador y el resultado indicará el cambio actual: “1 € = 8.03968767 Norwegian kroner”.

  • Clima: en agosto ya comienza a refrescar pero aún así, gracias a la corriente del golfo no hace tanto frío como cabría esperar. Evidentemente se ha de llevar ropa de abrigo pero sin llegar a la paranoia... Cabo Norte es una excepción, allí si que os tendréis que abrigar bien, pues cuando sopla viento proveniente de norte (que pasa a menudo) tendréis la sensaci´n de que habéis perdido la nariz, las orejas o vete a saber qué. Estáis avisados ;-)
  • Itinerario: nos quedaremos unos días por el sur de Suecia aprovechando para visitar Visby, ciudad situada en la isla de Gotland, cercana a Estocolmo, donde a principios de agosto se celebra una de las fiestas medievales más impresionantes que hemos visto. Después cogeremos un vuelo desde Estocolmo a Kiruna, más allá del circulo polar ártico, donde un coche de alquiler nos servirá para recorrer Laponia. Finalmente, ya de vuelta, pasaremos los últimos días disfrutando de Estocolmo.

  • Transportes (precio x persona):
    - Vuelo Girona-Estocolmo (Ryanair): 134 €
    - Vuelo Estocolmo-Kiruna (FlyNordic): 104 €
    - Ferry de Nynäshamn-Visby (Destination Gotland): 471 SEK (unos 49 €)
    - Alquiler de coche 10 días (Scandinavian Car Rental): 3949 SEK (418 €)
    *El alquiler de coche es el total y no por persona.
El viaje:

El viaje duró 18 días durante agosto del 2006 (del 3 al 21), conscientes de que a esas alturas ya era difícil de ver el Sol de media noche. Las fechas ideales para verlo vienen a ser sobre principios de junio hasta finales de julio o como mucho principios de agosto. Aún así eran las únicas fechas de las que disponíamos y nos lanzamos a la aventura!

El primer día nos quedamos en Estocolmo para al día siguiente partir para la isla de Gotland, teniendo como destino la villa de Visby. La razón de la cisita es que siempre hemos querido visitar todas aquellas ciudades y pueblos que participaron en la Liga Hanseática y que de alguna manera aún conservan un cierto encanto de tiempos pasados. La visita nos encantó aún más cuando pudimos disfrutar de la setmana medieval de Visby, donde todo el mundo se disfraza para la ocasión; todo un evento que no se puede dejar pasar.

Para desplazarse por la isla de Gotland nada más recomendable que la bicicleta. En Visby encontraréis muchos sitios donde poder alquilar.

Cuando intentamos hacernos con los billetes del ferry para Gotland la página web de la compañía no dejaba reservar en inglés, únicamente estaba en sueco, pero enviando un mail ellos lo hicieron por nosotros directamente.


Unos días más tarde desde Estocolmo cogimos un avión que nos dejaría en Kiruna. Comenzaba nuestro periplo más allá del círculo polar ártico.

El aeropuerto de Kiruna es muy pequeño, uno de los más pequeños que hemos visto. El alquiler de coches, que en realidad lo hacía a través de Hertz nos facilitó un Volvo S40 (y eso que nosotros habíamos pedido un coche pequeñito... pero se ve que allí los Volvo son coches de gama baja).

Nada más comenzar el trayecto los paisajes se tornan infinitos: lagos que surgen a lado y lado de la carretera, un cielo eterno, abierto, de un azul intenso y salpicado por nubes algodón guiarán todos nuestros pasos durante los próximos días y es que tuvimos mucha suerte con el tiempo durante la temporada de agosto.

Tan sólo llevábamos cinco minutos conduciendo cuando vimos nuestro primer reno, era el preludio de lo que nos acompañaría durante los siguientes días.

Los siguientes días atravesaríamos Finlandia (donde se ha de avanzar una hora el reloj) para llegar lo antes posible al cabo norte. Dejaríamos atrás Enontekiö, Kautokeino, Karasjok... pequeños poblados de casas diseminadas entre las montañas.

El día 12, después de atravesar túneles interminables y de notables desniveles que llegan a descender por debajo del nivel del mar, llegamos a Nordkapp y no, no pudimos disfrutar del sol de media noche pues unos 20 minutos después de llegar una espesa niebla lo hizo del todo imposible. De todas maneras habíamos llegado y ya estábamos contentos... la magia que se respira en este lugar tan remoto es indescriptible.

Después de pasar toda la noche en el coche (en realidad es de día pues el Sol no llega a ponerse) marchamos en dirección a las islas Lofoten. Tras unos días de larga travesía cruzamos hacia las islas con el ferry que se encuentra en Melbu, para a continuación hacer camino hacia Å, la aldea más remota de las islas por carretera. De hecho la letra Å es la última letra del abecedario noruego.

Å es un pequeño poblado de pescadores que a la vez es una especie de museo viviente. Teníamos reservada una habitación en el mismo albergue del pueblo regentado por un simpático y muy muy anciano lugareño... mientras os acompaña a vuestros aposentos no dejará de contaros interminables anécdotas graciosas sobre la realeza inglesa y española. Os atenderá muy amablemente.

El albergue es una casa del pueblo, tiene disponibilidad de habitaciones para parejas pero no imaginéis ningún lujo, es muy austero pero conserva el encanto de la zona.



Después de visitar las islas y de llevarnos como recuerdo una multa por superar 10 km/h el límite de velocidad volvemos hacia Kiruna para volver a coger otro vuelo en dirección Estocolmo, donde pondremos fin a nuestro viaje.

No os toméis a la ligera los límites de velocidad, tienen policías situados en lugares estratégicos y remotos aunque llueva... eso sí, muy simpáticos.

Alojamientos:

Nos llevamos una tienda de campaña. Tanto en Suècia como en Noruega es posible acampar en cualquier lugar y, si lo hacéis en campings, normalmente están bien de precio y disponen de instalaciones donde poder cocinar. Asimismo los campings (sobretodo en la zona Lapona) disponen de pequeñas casas de madera donde poder descansar con más comodidad. En la zona de las islas Lofoten podréis alquilar casas conocidas como 'rorbuer'; antiguas casas de pescadores, algunas de ellas aún son utilizadas durante la temporada.

Normalmente nosotros conducíamos hasta encontrar un camping donde poder descansar sin alquilar a priori nada y no tuvimos nunca ninguna dificultad para encontrar donde dormir. Hay que señalar que viajábamos en agosto y que en estas fechas no hay tanto turismo. No obstante en lugares como Å sí recomendamos alquilar.

Respecto al alojamiento en Estocolmo os podemos recomendar dos:
  1. Alberg STF Stockholm-Långholmen: prisión restaurada donde podréis descansar en las antiguas cárceles. Tiene todas las comodidades que un albergue puede ofrecer, hasta ducha en la misma habitación... la pega es que está un poco alejado del centro.

  2. B&B in Stockholm City: un buen bed & breackfast económico, muy céntrico y con una anfitriona muy simpática y hospitalaria.
Qué cambiaríamos y qué es imprescindible?

Si volvieramos nos gustaría pasar más tiempo en Laponia en vez de pasar tantos días en Visby (Visby merece la pena pero es pequeño y no hay que invertir muchos días). Aprovechar más tiempo para ver Estocolmo antes de subir a Laponia y la vuelta se podría hacer desde Alta o Bodø hasta Bergen o Oslo y desde allí vuelta al aeropuerto de Girona o Barcelona.

Evidentemente esto no se podría haber hecho antes cuando no habían tantas rutas de bajo coste hacia Oslo, y de todas formas seguramente encarecerá el viaje considerablemente.

La vista a Cabo Norte también ha valido la pena... encontraréis información que dice que no recompensa el hacer tantos kilómetros pero la verdad es que nosotros ahora lo recordamos con mucho cariño aún sin haber tenido la oportunidad de haber visto el Sol de media noche.

Imprescindible la visita a las islas Lofoten. Si tenéis que decidir es preferible viajar a las Lofoten antes que a Nordkapp, sobretodo llegar a la pequeña aldea de Å, pasar la noche allí y desayunar de buena mañana los exquisitos bollos de canela que hacen en una de las panaderías más antiguas de Noruega.

Por contra las ciudades no tienen gran aliciente... hay que tener en cuenta que muchas de estas poblaciones fueron destruidas durante la segunda guerra mundial y no han conservado nada del encanto de antaño. Encontraréis pocas excepciones que se salven, así que si no estáis muy seguros mejor no hagáis kilómetros de más para llegar a alguna población concreta.

Algunas fotografías:

Manada de renos dirección al Nordkapp


Antigua panadería de Å


Absolut Ice Hotel de Kiruna


Pequeña 'cabin' donde pasar la noche